El desarrollo sostenible del agua por Eduard Pallejà
17 de enero de 2017
Una vez más, en Aerzen Ibérica hemos recogido el testimonio de un gran profesional del agua, Eduard Pallejà, Director de la Escuela del Agua, en el que nos habla de los aspectos más importantes en el desarrollo sostenible del Agua. Es un buen momento para reflexionar sobre la repercusión de nuestros actos, tanto de forma personal (uso individual), como de forma profesional (uso colectivo).
«El desarrollo sostenible se ha convertido en un marco imprescindible a la hora de definir, planificar y gestionar los retos y objetivos de la humanidad para este siglo. Hay que gestionar de la mejor manera el recurso del agua, aplicando medidas y tecnología que proporcionen mejor calidad, mejor rendimiento y una gran eficiencia, a largo plazo.
Si en muchas culturas los valores asociados a la preservación, respecto y desarrollo en armonía con el entorno, son ancestrales (y por ello preexistentes al escenario actual), hoy en día son también factores meramente pragmáticos y comúnmente reconocidos por la comunidad científica y política internacional, los que obligan a incorporar el paradigma de la sostenibilidad como base de una actuación responsable, tanto a escala o global como local.
El crecimiento de la población, la finitud de los recursos naturales (escasos para dar respuesta a las necesidades de esa población) y el calentamiento global (con efectos todavía no determinados, pero sin duda relevantes en relación al cambio climático) definen un nuevo escenario, que obliga a replantear la forma en que imaginamos, diseñamos e implementamos los procesos productivos y sus interacciones con el medio ambiente, con todas las personas y comunidades implicadas directa o indirectamente con ellos.
El agua es sin duda, uno de los ejes clave de este escenario. Por su condición de recurso imprescindible para la vida, el derecho a un acceso universal al agua es indiscutible. Sin embargo, sigue siendo una realidad, que este derecho no es para una buena parte de la población mundial, puesto que no dispone de acceso a fuentes mejoradas de abastecimiento ni a sistemas de saneamiento salubres, que eviten la transmisión de infecciones y enfermedades perfectamente evitables.
La distribución desigual de las masas de agua disponibles en espacio y tiempo, y la competencia entre sus distintos usos (agrícola, industrial, energético, doméstico…), hace de su gestión un aspecto tan complejo como crítico. Solventar los problemas relativos a los recursos hídricos requiere de inversión en infraestructuras, tanto como de capacidad para gestionarlas adecuadamente, de dominio técnico especializado, tanto como de capacidad de empatía y persuasión, para entender y sensibilizar a los distintos grupos implicados en la gestión del agua, que en menor o mayor medida somos TODOS. En definitiva, el desarrollo sostenible entendido como la necesidad de hacer compatible el crecimiento económico, el desarrollo social y el respeto al medio ambiente, debe sustentarse en el conocimiento en el sentido más amplio, como principal estrategia para hacerlo posible.
Y este conocimiento amplio y sistémico supone disponer de una visión abierta en la gestión compleja y crítica del agua. En este sentido, la gobernanza del agua entendida como la implicación de todos los agentes, facilitará el desarrollo social y sostenible al que hacemos referencia. Para gobernar el agua de forma eficiente, requiere una clara coordinación entre los diferentes sectores, todos interdependientes. El suministro de agua y la gestión de los sistemas hídricos son asuntos de naturaleza compleja. Estos involucran numerosos actores a diferentes niveles tanto públicos como privados todos ellos imprescindibles, sean los que sean los contextos políticos e institucionales de cada pueblo, ciudad o país.
En la Escuela del Agua entendemos el conocimiento desde sus múltiples facetas. La experiencia de Suez gestionando el ciclo urbano del agua y aportando soluciones tecnológicas avanzadas para mejorarlo, nos permite constatar la importancia de las distintas vertientes que el conocimiento tiene en torno al agua.
En primer lugar un conocimiento de tipo estratégico, que permita un análisis riguroso, capaz de anticipar los cambios y orientar una adecuada toma de decisiones a alto nivel político y empresarial.
En segundo lugar, un excelente conocimiento técnico, actualizado tecnológicamente y contrastado en la práctica, que sea capaz de dar la mejor solución en cada contexto particular. Es fundamental también un conocimiento operacional que incorpore las mejores prácticas en todos los procesos de la gestión del agua y que dé valor a la cualificación de todos sus profesionales.
Y finalmente, pero no menos importante, un conocimiento cívico, orientado tanto a la toma de consciencia como al empoderamiento de todas las personas y comunidades para que puedan actuar como agentes co-responsables de la gestión del agua.
El agua es un reto de futuro en términos de sostenibilidad del planeta, y por ello también una fuente de múltiples posibilidades para la empleabilidad y para la innovación aplicada. Por ello se requiere el máximo talento y una formación continua para seguir mejorando la gestión del agua, y conseguir así mejorar la calidad de vida de las personas, en equilibrio con el medio ambiente.»
Gracias Eduard Pallejà!

Eduard Pallejà, Director de La Escuela del Agua
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